Energía, regulación y dependencia, focos de la inestabilidad que vive el comercio internacional

 En: Sala de prensa

Recientemente, tuvimos el placer de participar en la mesa debate junto con Oleohidráulica Ferruz S.A., Industrias Químicas del Ebro, Chemik y Grupo QP en HERALDO sobre el comportamiento de las importaciones y las exportaciones en el contexto de crisis que vive el país y el papel que juega al respecto el transporte marítimo.

La pandemia del coronavirus, la guerra en Ucrania, la subida de los precios de la energía… la serie de hechos que más han marcado al planeta recientemente son también los causantes de la profunda inestabilidad que existe en los mercados de un mundo tan globalizado. El reto de salvar la situación más incierta que se ha vivido en los últimos años en este sentido es complejo y requiere acciones en diversos niveles.

Esta fue una de las cuestiones que se pusieron de manifiesto en la mesa debate sobre comercio internacional y transporte marítimo que se celebró en las instalaciones de HERALDO este lunes y que contó con la participación de Óscar Calvo, director general de JCV Shipping; Sonia Blanco, coordinadora de Logística de Oleohidráulica Ferruz S.A; Eduardo Villarroya, director general de Industrias Químicas del Ebro (IQE); Ernesto López, CEO de Chemik; y Javier Burillo, responsable de Compras y Distribución del Grupo QP.

En la cita, moderada por la periodista Carolina Iglesias, se comenzó abordando los elementos que determinan la citada inestabilidad y el papel que juega en todo ello el transporte marítimo. «Los niveles de flete de importación en pocos meses han pasado de estar en casi 14.000 dólares el contenedor de 40 pies a alrededor de 4.000. Los que se dedican a importar estarán muy contentos de la caída de los precios, pero los que tienen su principal competencia en los países asiáticos no lo estarán tanto. En cualquier caso, esa inestabilidad hace que ni importadores ni exportadores tengan un horizonte más o menos claro a la hora de saber qué les va a suponer el transporte, que es un porcentaje importante del total del coste de sus mercancías», apuntó Calvo.

«Desde las empresas está siendo muy complicado hacer presupuestos porque cada semana tenemos actualizaciones de los precios de los fletes y hay que cambiar decisiones de compra. Este año ha habido productos que se han visto afectados en un 27% y con un margen muy pequeño. Viendo cómo están cambiando los precios, para 2023 tendremos que mirar con mucho detalle la previsión de los costes de los fletes para ver qué decisiones de compra podemos anticipar», aseguró Burillo. «Es la primera vez en cinco años que veo semejante burbuja. Ha habido momentos en los que era imposible hacer una previsión o dar un precio. Hemos hecho contratos arriesgándonos a tener pérdidas, pero estamos trabajando a corto plazo. Se les ha explicado la situación a los clientes y ellos saben cómo está el sector en cuanto a oferta y demanda y estamos intentando ser proactivos y darles el servicio coherentemente», expuso Blanco.

López apuntó que los problemas no acabarán hasta que cambie la dependencia que tiene España de otros mercados en lo referente a algunas materias primas

«En nuestro caso, el gran problema es la energía. Somos unos grandes consumidores y este año hemos ido subiendo los precios y de forma importante. No había más remedio porque a nosotros nos estaban subiendo costes de materias primas y energía también. Ahora, al volver del verano, hemos notado un gran descenso en las ventas y tenemos clientes que han tenido que bajar la persiana. La actividad industrial ha bajado un 40% en España», indicó Villarroya. «Nosotros importamos materias primas y exportamos en diferentes partes del mundo. Y lo hacemos sobre contratos de muy corto plazo de ejecución, pues entre ocho y diez semanas tenemos que poner los suministros en servicio para nuestros clientes, por tanto, el margen de maniobra que hemos tenido ha sido muy poco, y hemos tenido que absorber toda esta incertidumbre sobre contratos ya firmados», manifestó López.

Regulación

El impulso de una mayor regulación sobre las navieras –solo diez de ellas controlan más del 80% de la cuota mundial de contenedores– fue una cuestión en la que coincidieron los responsables de JCV y del Grupo QP, que apostaron porque la Comisión Europea incremente los controles y porque haya transparencia. Los riesgos de que todo siga como está, afirmaron, pueden conducir a que estas navieras tengan grandes clientes en un escenario en el que haya precios muy ajustados y donde las pequeñas empresas no tengan capacidad para ser competitivas.

La coordinadora de Oleohidráulicas Ferruz también abogó por evitar el posible monopolio en el ámbito del transporte por parte de las de las navieras, debido a problemas que han vivido en la compañía sobre temas como la falta de agilidad o de información. Por tanto, valoró la calidad del servicio que ofrecen agentes intermediarios como las transitarias para empresas importadoras y exportadoras, especialmente su atención personalizada y el poner a su disposición herramientas digitales que faciliten su trabajo. Y, en relación al incremento de los costes energéticos, el director general de IQE puso el foco en la necesidad de que Europa ponga encima de la mesa el tema de los aranceles, pues considera que, en caso contrario, la actividad industrial podría caer todavía más y el daño económico podría ser notable para la región.

Por su parte, López señaló que hasta que no cambie la situación de dependencia que tiene España de otros mercados en lo referente a algunas materias primas -como el acero o los microchips- seguirá habiendo problemas, así como que las condiciones del mercado chino son más favorables para las compañías que las que exige el nacional en algunos casos.

El impulso de una mayor regulación sobre las navieras fue una cuestión en la que coincidieron Calvo y Burillo, que apostaron por más controles y transparencia

En cuanto a las alternativas al transporte marítimo, Calvo recordó que, aunque sean más rápidas, también son más caras. «Y, al final, hay que tener en cuenta que un tren habitualmente puede transportar unos 35 contenedores de 40 pies, y que hacen falta muchos para llegar a lo que un barco deja en un puerto chino en una semana», agregó. A pesar de las circunstancias, Burillo se mostró optimista ante el futuro del sector, recalcando no obstante que están «muy atentos» a los indicadores que puedan reflejar si puede o no haber una recesión para valorar si cambian sus decisiones de compra.

Concordando con esa mirada positiva, Blanco aventuró que la situación «se va a estabilizar». «Las cosas se van a regular y creo que durante unos meses va a haber unos precios establecidos y que se van a mantener esos fletes para los contenedores», añadió. López apostó por un crecimiento en importaciones y exportaciones para 2023, aunque incidió en la necesidad de que haya cambios en materia de energía para que las empresas que más la consumen y más dependencia tienen de ella no acaben cerrando. Villarroya, en su caso, apuntó a la recesión como un hecho inevitable que vendrá el próximo año, lo que cree que frenará el consumo y, con ello, el transporte marítimo.

 

Calvo: «La perspectiva es lograr una estabilidad en los precios. Los tiempos de tránsito se irán recuperando y eso hará que haya más oferta y que los fletes bajen»

 

Por último, los asistentes centraron su intervención final en los retos inmediatos. «La perspectiva es lograr una estabilidad en los precios. Creo que los tiempos de tránsito se van a ir recuperando y eso hará que haya más oferta, que los fletes bajen y que, por ello, importadores y exportadores tengan un horizonte más claro para calcular sus costes», señaló Calvo. «Es necesario que haya un clima de cooperación y crear una situación propicia para todos los agentes. Sin ello no habrá una visión de futuro clara y estable», resumió Burillo. «La burbuja de la importación está disminuyendo, entonces habrá un periodo en el que estaremos más calmados. Confío en que esta crisis global se vaya solucionando y que se cree un escenario que nos beneficie a todos», indicó Blanco.

«Espero que se acabe normalizando la situación y que tengamos una referencia en los precios para que no estemos todo el día así, porque es una situación muy difícil. En cualquier caso, y tal y como hemos hecho en otros golpes que hemos recibido, creo que saldremos adelante», finalizó Villarroya. «Soy optimista y confío en que seremos capaces de sobreponernos a situaciones adversas. Hemos tenido pandemia, guerra y crisis constantes, y lo más importante que hemos logrado es que hemos sabido adaptarnos a esas dificultades», concluyó por su parte López.

 

Os dejamos el link de la noticia completa: Mesa de debate Heraldo de Aragón

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