Aragón se consolida como un nodo estratégico de la intermodalidad en España, impulsado por su posición geográfica, su potente tejido industrial y su conexión directa con los principales puertos del país. Zaragoza actúa como eje central de este sistema, integrando flujos logísticos entre regiones clave como Cataluña, País Vasco y Madrid, y canalizando un alto volumen de mercancías ferroviarias, especialmente en sectores como la automoción, los polímeros o el agroalimentario.
El desarrollo de terminales intermodales y nuevas infraestructuras refuerza este posicionamiento. Instalaciones como PLAZA o la Terminal Marítima de Zaragoza, junto con proyectos en expansión en Huesca y Teruel, amplían la capacidad operativa y la conectividad. A esto se suman mejoras en corredores ferroviarios estratégicos y el impulso de modelos logísticos más eficientes, sostenibles y digitalizados, que están permitiendo a Aragón evolucionar hacia un sistema más competitivo y preparado para el comercio internacional.